Las restricciones al tráfico se mantienen debido a la retirada de materiales, la reparación del firme y la reposición de la señalización dañada, lo que está afectando gravemente a la circulación y al transporte de mercancías por carretera en uno de los principales corredores logísticos del país.
CETM alerta del coste público de los destrozos en las carreteras
Desde la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) advierten de que este tipo de actuaciones no solo generan graves problemas de circulación, sino que provocan un deterioro significativo de las infraestructuras públicas, cuya reparación requiere recursos técnicos y económicos extraordinarios.
Según la confederación, los daños en el firme, la señalización y otros elementos de la vía suponen un coste que acaba asumiendo el conjunto de la ciudadanía, al tratarse de infraestructuras financiadas con fondos públicos. Unos recursos que, señalan, podrían destinarse a mejorar la seguridad vial, el mantenimiento ordinario de la red viaria o a servicios esenciales.
La CETM reitera su respeto al derecho de manifestación y su comprensión hacia las dificultades del sector agrario, pero insiste en que este derecho debe ejercerse de forma compatible con el interés general y con el funcionamiento de sectores estratégicos como el transporte, que garantiza el abastecimiento a la población y a la industria. En este sentido, pide que futuras movilizaciones se desarrollen sin cortes de carreteras ni daños a infraestructuras clave.
FENADISMER denuncia actuaciones “salvajes” y exige depurar responsabilidades
Por su parte, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) ha sido más contundente en su valoración de lo ocurrido. La federación denuncia el carácter “salvaje e incontrolado” de las actuaciones llevadas a cabo por grupos radicales de agricultores durante las movilizaciones, a los que atribuye los gravísimos destrozos ocasionados en la red viaria catalana.
FENADISMER subraya que estas acciones no son imputables a las organizaciones agrarias tradicionales, que están actuando con responsabilidad, sino a grupos aislados que han vulnerado el derecho fundamental a la libre circulación y el legítimo derecho al trabajo de los transportistas. Cada jornada de bloqueo, recuerdan, supone pérdidas millonarias para un sector esencial que transporta más del 90 % de las mercancías que se consumen diariamente en España.
Reclaman medidas para evitar nuevos bloqueos en infraestructuras estratégicas
Ante esta situación, FENADISMER exige a la Generalitat de Cataluña que actúe con carácter inmediato y depure responsabilidades civiles y penales contra los promotores y participantes en estas actuaciones violentas e ilegales. Asimismo, reclama que en el futuro se garantice el derecho a la libre circulación de mercancías y se evite que las protestas vuelvan a colapsar infraestructuras estratégicas, con el consiguiente perjuicio económico y social.