El sector del transporte ya afrontaba un reto importante por la falta de conductores antes de estos bloqueos. De hecho, en España hay alrededor de 20.000 puestos de conductor sin cubrir, mientras que en toda Europa las vacantes superan las 230.000, una cifra que refleja la dificultad actual para atraer y retener profesionales en el transporte por carretera. Además, la plantilla está envejecida: aproximadamente la mitad de los camioneros españoles tiene más de 55 años, y los conductores menores de 25 representan solo un porcentaje muy pequeño del total.
Desde la Confederación recuerdan que el transporte por carretera es una profesión «digna y esencial» y que los profesionales desempeñan «un papel fundamental en la economía»
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«Los bloqueos continuos y frecuentes de las carreteras no solo cuestan dinero, tal y como ya hemos explicado, sino que además afectan a las condiciones de trabajo, dificultando la conciliación de la vida laboral y familiar y reduciendo el atractivo de la profesión en un momento en que la renovación generacional es fundamental», exponen desde la Confederación. Esta combinación de envejecimiento del colectivo, falta de relevo generacional y estrés añadido por la incertidumbre constante está acelerando un fenómeno que, a su juicio, debería alarmar a toda la sociedad: «el transporte por carretera, a pesar de ofrecer a sus conductores una carrera profesional atractiva y con proyección, está perdiendo profesionales más rápido de lo que puede reponerlos«, apuntan.
«Es un trabajo que ofrece estabilidad, autonomía y la posibilidad de desarrollar una carrera profesional sólida»
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En consecuencia, la falta de conductores obligará a las empresas de transporte a competir por talento en un entorno extremadamente ajustado, lo que encarecerá los costes del transporte. «España, cuya economía depende de un transporte eficiente, no puede permitirse que la escasez de conductores ponga en riesgo la movilidad, la competitividad y la actividad económica del país«, advierten los responsables de la CETM.
Por último desde la organización liderada por Carmelo González, reclaman una vez más que reconozcan de inmediato la dimensión real de la crisis provocada por las movilizaciones de ganaderos y agricultores porque «garantizar la libertad de circulación y la seguridad de los profesionales del transporte no es solo una cuestión logística o económica, sino una condición indispensable para proteger el empleo, la seguridad de nuestros profesionales, el futuro del sector y la estabilidad de toda la economía española».