Prueba: Fuso Canter 3S13 Y 3C13

El segmento de los camiones de 3,5 t poco a poco se va animando en nuestro país, y Fuso Canter quiere tener un papel destacado. Este modelo, que es capaz de vender 140.000 unidades al año en el mundo, cuenta con el respaldo de la red Mercedes-Benz España, toda una garantía para los clientes.

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La gama Fuso Canter busca su hueco natural entre los vehículos que tienen una MMA de 3,5 a 8,55 toneladas y, oferta tres tipos de potencias para ellos, estas van desde los 130 a los 175cv.
Nosotros hemos puesto a prueba dos de los benjamines de la marca, los denominados comercialmente como 3S13 y 3C13, que montaban una superestructura de volquete y caja cerrada respectivamente.
 
Bajo consumo
La familia Canter de FUSO dispone de un solo bloque motor para las tres potencias que oferta. Los dos modelos probados montaban un propulsor FPT Industrial, que da una cifra de 130 cv a 3500 rpm. Su par es de 300 Nm y lo entrega desde las 1300 a las 3000 rpm. Con estas cifras de entrega de par disponemos de un gran margen para poder gestionar el motor y mantener a este propulsor en el margen de bajo consumo.
La arquitectura de este propulsor es lineal, dispone de 4 cilindros y de un cubicaje de 3.0 litros. Su alimentación se realiza mediante un sistema Common Rail de última generación e incorpora un turbocompresor de geometría variable, que como hemos podido comprobar proporciona una buena entrega de par a bajas vueltas del motor.
Este propulsor entra dentro de la normativa Euro 5b+ por lo que le basta con una EGR refrigerada y un filtro de partículas (FPD). El sistema es simple y nos ahorra más de un quebradero de cabeza. Además el filtro de partículas lo podemos monitorizar en el display del cuadro, donde se nos indica gráficamente en qué situación se encuentra. Sin lugar a dudas, esta información se agradece. En la cabina también disponemos de un interruptor basculante, que nos da la posibilidad de poder realizar una regeneración manualmente si se dan las condiciones y lo creemos oportuno.
 
Duonic: una gran aliada para el transporte urbano
Uno de los elementos más novedosos de este camión es su caja de cambios DUONIC. Fuso es el primer fabricante que incorpora una caja de cambios con sistema de doble embrague en un vehículo de estas características. Es automatizada de 6 velocidades y dispone de un embrague húmedo.
La palanca se sitúa a la derecha del conductor en el salpicadero. Con este tipo de cambio se facilita la conducción del vehículo ya que su medio natural de trabajo es la ciudad. Ante la necesidad de realizar múltiples paradas y maniobras, DUONIC permite al conductor prestar la máxima atención al tráfico que le rodea.
Para conseguir mejorar los consumos y realizar una conducción económica, disponemos de la función ECO, que permite realizar los cambios a 2000 rpm como máximo. Además cuenta con Start/Stop (denominada por Fuso "ISS"), que puede ser desactivado si en algún momento lo consideramos necesario.
 
En cuanto al comportamiento general de esta caja DUONIC, hay que decir que es realmente satisfactorio, es un cambio rápido y sin sensación de deslizamiento. Esta caja también nos permite realizar los cambios secuencialmente por medio de la palanca selectora, pero resulta bastante más cómodo que el cambio se gestione el solo. Es toda una experiencia poder disfrutar de este tipo de caja de cambios en esta gama de camiones de 3,5 t, lo hacen mucho más confortable.
 
Otro de los puntos fuertes en este modelo del Canter es la suspensión. En el eje delantero Fuso Canter monta una suspensión independiente de doble brazo, que tiene un comportamiento excelente desde el primer momento, todo un acierto. En el eje trasero monta ballestas de dos hojas que realizan su trabajo con gran solvencia.
En el apartado de frenos tampoco se queda corto, ya que está equipado con ABS y control de estabilidad (ESP). También disponemos de la distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD). Otra de las sorpresas que esconde este modelo es un freno motor con una potencia máxima de 50 kw, que resulta más que suficiente para sujetar  al camión en una bajada sin necesidad de utilizar el freno de servicio.
 
Brillante sencillez
La cabina de este vehículo está pensada para simplemente realizar su función, dejando de al margen detalles superfluos,  y es aquí donde reside  buena parte de su éxito.
Tanto en el modelo S (estándar) como en la C (confort) el acceso a la cabina es muy cómodo y se realiza con la ayuda de un escalón que queda escamoteado al cerrar la puerta. En el puesto de conducción disponemos de todo lo necesario al alcance de la mano. El volante se puede colocar al gusto del conductor porque dispone de dos movimientos: altura e inclinación. Los espejos retrovisores exteriores son de brazo corto en la cabina S, lo que facilita mucho la circulación en espacios estrechos, que es donde mejor se mueve este tipo de vehículo. Se echa de menos en los dos modelos probados un espejo de suelo en la parte derecha de la cabina ya que este aporta seguridad extra en la conducción.
La palanca del cambio está situada en el salpicadero por lo que facilita el paso de un lado a otro en el interior de la cabina. Su manejo es sencillo y si queremos manejar secuencialmente el cambio, la palanca se encuentra a la distancia correcta. El cuadro de indicadores dispone de dos relojes analógicos con indicación de revoluciones y velocidad, entre ellos hay un display que nos mantiene informados con gran detalle del parámetro que hayamos seleccionado, por ejemplo el nivel de obstrucción del filtro de partículas. También disponemos de varias guanteras portaobjetos tanto en la parte superior de la cabina como en el salpicadero. En la cabina modelo C disponemos de unos 300 mm más de anchura con respecto al modelo S, lo que nos  da la posibilidad de montar un porta objetos entre los asientos y nos permite contar con una guantera más en el salpicadero.
 
 
Un pequeño cargado de virtudes
Este vehículo está encuadrado en un segmento en el que los profesionales buscan  resistencia y sencillez, y Fuso Canter cuenta con estas características, entre otras muchas. Su conducción resulta muy cómoda y su maniobrabilidad es excelente incluso en las zonas urbanas angostas. En carretera, el Canter no se arruga: su respuesta es solvente en todo momento. Aunque su cabina es sencilla, el confort está plenamente garantizado.
Cuando te sientas al volante y sumas kilómetros, poco a poco, vas descubriendo sus numerosas virtudes, que nos permiten entender por qué es uno de los vehículos industriales más vendidos en el mundo.
 

Manuel Rujas – Jefe de Pruebas de Vehículos Pesados

Transporte 3 Brands

  • El comportamiento de la caja Duonic es realmente satisfactorio, es un cambio rápido y sin deslizamientos.
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  • Fuso Canter monta una suspensión independiente de doble brazo en el eje delantero y ballestas de dos hojas en el trasero.
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  • Tanto en el modelo S (estándar) como en la C (confort) el acceso a la cabina es muy cómodo y se realiza con la ayuda de un escalón que queda escamoteado al cerrar la puerta.
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