El sector del transporte por carretera en España ha cerrado 2025 con un balance positivo en la reducción de los plazos de pago a los transportistas, situándose por primera vez por debajo del límite legal de 60 días de media. Así lo confirman los datos de diciembre del Observatorio Permanente de la Morosidad y los Pagos en el Transporte, elaborado mensualmente por Fenadismer.
Este avance histórico consolida una tendencia positiva que se ha mantenido durante varios meses a lo largo del año y que supone un cambio relevante en uno de los principales problemas estructurales del sector: la morosidad en el pago de los servicios de transporte.
Menos empresas morosas y retrasos más leves
Según el informe, en diciembre de 2025 el 48% de las empresas cargadoras e intermediarias aún incumplían la normativa, aunque con retrasos cada vez más moderados. De hecho, el 84% de los incumplimientos se situaron entre los 60 y los 90 días, considerados excesos leves.
Especialmente significativo es el descenso de los pagos superiores a 120 días: solo el 2% de las empresas pagaron en esta franja, frente a más del 12% registrado en 2024. Esto supone una reducción de seis veces en apenas un año.
La inspección de Transporte, clave en la mejora
Desde Fenadismer destacan que esta mejora en los plazos de pago se debe en gran parte a la intensificación de la labor inspectora de la Administración de Transporte, tanto a nivel estatal como autonómico. Las actuaciones contra la morosidad han generado un mayor cumplimiento de la ley y un cambio de comportamiento en las empresas clientes del transporte.
Por ello, la Federación insiste en la necesidad de mantener y reforzar los controles para consolidar esta tendencia y lograr un cumplimiento generalizado de la normativa de lucha contra la morosidad.
Transferencia y confirming, los medios de pago más usados
En cuanto a los métodos de pago empleados en el sector del transporte por carretera, la transferencia bancaria sigue siendo mayoritaria, utilizada en el 67% de los casos. Le siguen el confirming (27%), el pagaré (5%) y, de forma residual, el cheque, con menos del 1%.