Los antidisturbios de la Gendarmerie estaban desplegados en el extremo norte de la protesta en la A-9 francesa (la continuación de la carretera AP-7 que une Francia con España) desde ayer, y a primera hora de esta mañana han comenzado a usar gas pimienta para hacer retroceder a los manifestantes y han avanzado su línea policial en dirección a España.
En el lado español, los Mossos y los agentes de la Guardia Civil poco a poco van desplazando a los manifestantes sin resistencia.
Por su parte, Quim Torra, presidente de la Generalitat de Cataluña, ha anunciado en Catalunya Radio, que los Mossos no intervendrán activamente en la AP-7, y ha pedido "que la operación se haga con cuidado", alegando que "no tiene por qué haber cargas en este desalojo".