En un acto celebrado en la planta abulense, acompañado por el presidente de Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y del secretario general de Industria, Luis Valero, el director general de Nissan Ibérica, explicó que este nuevo camión complementará la actual producción de la planta, de cuyas líneas de montaje salen en este momento los modelos Cabstar y Atleon.
El nuevo modelo, que tendrá una vida comercial de 10 años, garantizará la estabilidad de la plantilla en 531 personas, lo que supondría, según el Comité de Empresa, recuperar a una treintena de trabajadores que han perdido el empleo con la crisis. La plantilla actual es de 501 trabajadores.
El diseño y desarrollo estará realizado al cien por cien entre el departamento de I+D de la compañía en Barcelona y la planta de Ávila, de forma que los 100 millones de euros de inversión estarán repartidos entre estos dos centros y en preparar a los proveedores locales.
El centro de I+D de Barcelona tendrá asignado el diseño, ahora en fase inicial, según Frank Torres, y la ingeniería de desarrollo de los prototipos, mientras la factoría se encargará de llevar el proyecto a la industrialización bajo criterios de calidad y competitividad.
El nuevo camión se sitúa en el segmento de los comerciales de tamaño medio, ya que estará entre las 3,5 y 7 toneladas, en principio el mismo en el que se encuadra el Atleón, al que podría sustituir, en opinión del Comité de Empresa, aunque Torres ha precisado que el F91G convivirá con el Atleon.
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