TRW advierte a los usuarios que las pastillas de freno nuevas nunca deben ser modificadas para facilitar su montaje sobre un disco desgastado o un soporte de cáliper sucio. Cualquier modificación en las pastillas reduce el área de trabajo y provoca una sobrecarga mecánica y térmica, lo que reduce la eficacia de frenado, con el consiguiente peligro para la integridad física del usuario. Además, aumenta el desgaste y la probabilidad de que surjan ruidos.
Por otra parte, TRW recomienda medir siempre el espesor mínimo de los discos de freno antes de sustituir las pastillas y aconseja medir la variación de espesor en el disco (DTV) en el caso de que el usuario se queje de vibraciones al frenar (judder). Asimismo, la compañía afirma que no deben conservarse los discos por debajo de su espesor mínimo permitido: 0,015 mm.
«TRW Aftermarket tiene el objetivo de garantizar la máxima seguridad de los usuarios de vehículos y estas recomendaciones no son sino el reflejo de nuestro compromiso por velar por la seguridad de los conductores a lo largo de todo el ciclo de vida del vehículo», afirma Juan Roldán, Director de Marketing de TRW Aftermarket.